El premio literario
“ - Llevo más de 10 años escribiendo y jamás he conseguido ningún premio, a pesar de haberme presentado en varios concursos de diversa importancia -comentaba Raúl a su buen amigo Miguel, sentados alrededor de una pequeña mesa redonda de madera oscura, en un rincón de la cafetería de siempre.
- Ya -respondía Miguel claramente resignado mientras tomaba un sorbo de café bien caliente, como a él le gustaba-. ¿Hasta cuándo vas a estar con la misma canción? Te vuelvo a recordar que eres un escritor de comedias y aventuras de Ciencia Ficción, sobre todo de comedias, y ese género no se premia; tú mismo lo reconoces cada dos por tres.
- Es cierto pero, es lo que me gusta escribir; tengo sentido del humor, soy optimista y me encanta la fantasía, muy por encima de cualquier otro tema. No desearía tener que hacer una novela triste y gris para lograr ser reconocido.
- No tienes porque hacerlo -afirmó Miguel dándole la razón-. Sin embargo, es muy conveniente tener un éxito sonado para que te conozcan. Es publicidad gratuita y la gente compraría después cualquier libro que tengas en el mercado. Basta tener un nombre. Es una pena pero, si no sales en televisión una vez o en prensa o en radio muchas veces, seguirás siendo un autor desconocido a expensas de que un productor te lea por casualidad y suene la flauta.
- O que logre editar cientos de libros y me conozcan por pesado, ja, ja… -exclamó Raúl muy sonriente y cargado de ironía.
- Entonces… ¿qué? -pregunto Miguel-. ¿Harás una obra barriobajera, de drogas, incesto o de un desamor clasista con final trágico sin originalidad? ¿O seguirás siendo un magnífico escritor sin premios y con dificultades para llegar a final de mes?
- Me lo pones difícil -dijo Raúl-. No. Es tentador escribir tragedias y lamentables historias cotidianas o invenciones sin credibilidad para que te den un galardón pero no, seré fiel a mi estilo. Tal vez algún día, alguien se a capaz de alzar la voz para reconocer una buena literatura, independientemente del género. Ojalá, Miguel.
- Sí, ojalá.”
La verdad, es que pasa casi con cualquier disciplina profesional. Todos sabemos de ejemplos claros: en los Oscar de Hollywood a la mejor película, ¿Cuántas comedias han conseguido la estatuilla? Y los premios literarios no son una excepción. ¿Cuántas comedias han ganado alguno de los principales Premios de este país? ¿Porqué una comedia no puede ser una gran obra literaria? ¿Acaso un Jurado cree que lo serio es más culto? ¿Acaso una pintura negra barata, es mejor pintura que un amarillo fuerte de una primera marca, sólo por ser negra?
Salvo que más de uno y de dos, abran sus mentes y se desprendan de sus corsés, ¿habrá que seguir siendo triste y gris?
Totalmente de acuerdo, Reyber. Por cierto, borré un mensaje tuyo sin querer ¿Puedes repetirlo?
También me gustaría tu opinión sobre mi post de hoy 11 de Enero.
Gracias y hasta pronto!