Thursday, March 29, 2007

La única raza humana

 

   Todos hemos visto las típicas películas de ciencia ficción, que nos muestran generalmente un oscuro y ofuscado futuro, con guerras interestelares, guerreros de todos los colores y formas, extraños mutantes deformes, tripulaciones humanas (seres del planeta Tierra) donde el Comandante es blanco, el Capitán negro, el piloto chino… Pero mira por donde, yo creo que esa coincidencia de todos los visionarios cinematográficos y literatos del género, no es nada acertada.

   Bajo mi punto de vista, lo razonable y lo que vemos en nuestra más reciente evolución, es todo lo contrario a una ensalada de razas. Científicamente (evidente para los que estamos libres de toda creencia religiosa), la vida evolucionó ramificándose hacia todas las formas conocidas y por conocer, desde el organismo más primitivo y simple, hasta los complejos sistemas multicelulares que forman organismos como nuestro extraordinario cuerpo, por ejemplo. Pero una vez que nuestra línea evolutiva empezó a alcanzar grandes cotas de comunicación y desarrollo, comenzó a producirse de forma masiva lo que conocemos hoy como mestizaje; actualmente, un hecho evidente de la mezcla de razas y la pérdida de identidades y rasgos diferenciales. Y en este proceso continuamos, sin visos de detenerse; conforme nuestro conocimiento siga creciendo, mayor será este fenómeno natural y previsible, hasta el punto (y podemos hablar de miles o millones de años para hacer más fácil su comprensión) de que todos seamos altos y rubios, o bajos y morenos.

Lograremos un futuro mejor   Las distintas razas, como las conocemos en la actualidad, se entrelazarán genéticamente para culminar la evolución humana en su grado máximo. Individuos tan similares entre ellos, o más, como hoy en día lo son las gentes de una determinada zona geográfica. No habrá norte y sur, ni delimitaciones fronterizas. Una persona que viva en Sevilla, podrá trabajar en Sydney y disfrutar todas las noches de un merecido descanso en el confortable lecho de su hogar. Las relaciones interraciales serán absolutas y tan generalizadas, que se desarrollará una única raza: la raza humana. Y con ella, no sólo se moldeará unificado el aspecto físico, también el carácter de la gente será parecido en todo el globo porque, aparte de compartir la genética, no se vivirá aislado en zonas concretas; una familia podría desayunar en París, comer en Los Ángeles y cenar en Buenos Aires gracias al transporte instantáneo (aún por inventar, lógicamente) con lo cual, no afectarían las diferentes climatologías del planeta en la forma de ser de las personas.

   Cabe la posibilidad, muy probable por otra parte, de que a pesar de este inevitable mestizaje, y teniendo en cuenta que el humano además de social es individuo, que logremos ser diferentes después de todo. ¿Cómo sería posible? La evolución científica sería tan avanzada que podríamos elegir a la carta a nuestros hijos e incluso a nosotros mismos, decidiendo qué color de ojos queremos, cabello, estatura, complexión…

   En cualquier caso, no existirían desigualdades de tipo social o económico y no existirían las fronteras; tendríamos la misma cultura, riqueza… y esto nos llevaría a ser verdaderamente libres y espero que felices. Serán unos tiempos donde películas como Buscar al soldado Ryan o El desembarco de Normandía, serán auténticas obras de ciencia ficción.

 

Posted by Reyber in 13:04:18 | Permalink | Comments (5)