Monday, April 2, 2007

De difícil lectura

 

   Es agradable disponer de un tiempo sosegado para disfrutar de un buen libro. Y no en la cama, como hacen muchos, cuando acaba la jornada y el cuerpo ya no te pide más que descanso. A mí me gusta leer de día y con la tamizada luz natural de la tarde entrando por mi balcón. Me recuerda esos buenos ratos que pasaba leyendo cómics, en los que me abstraía por completo de todo a mi alrededor, hasta el punto de no escuchar a mi madre llamándome para la merienda, ni sentir si el teléfono sonaba, ni notaba el intenso aroma del Cola Cao.

   Por leer, he leído incluso antiguas novelas del Oeste donde no había entretenidas viñetas ni dibujos; todo era texto como en un libro o novela normal para adultos, y aún así, también me gustaba y enganchaba, como si me metieran en un cuarto aislado. Enlazaba una página con la siguiente y hasta que no llegaba al final, no paraba.

   Sin embargo, existen escritores consagrados y premiados internacionalmente, de reconocido prestigio, cuyas novelas son, a mi entender, absolutamente insufribles. Mezclan escenas y personajes que no tienen ninguna relevancia en el desarrollo de la historia, salen una vez y desaparecen, se narran hechos intrascendentes y sucesos estrambóticos, historias sin mayor interés… y pierdes continuamente el hilo, sencillamente, porque no existe. ¿Se trata de paja para engordar la novela? ¿Es que el autor no se acuerda de lo que escribió días atrás? ¿Es que se valora más la cantidad que la calidad?

   Me he encontrado con auténticos bodrios que me han resultado imposibles de terminar. Normalmente, basta leer las primeras páginas para saber la calidad literaria del autor, y si pretende cuidar el principio para engordar y descuidar después o simplemente es malo. Ocurre como en los álbumes de música: hay un tema estrella bien compuesto y arreglado y el resto del disco es para rellenar. Hay escritores que ni siquiera eso. Desde el principio resulta una lectura difícil de masticar y digerir, y sin embargo, no tienen mala crítica y logran vivir de la literatura. ¿Porqué la gente no suele ser objetiva? ¿Porqué existe tanta hipocresía?

   Como no quiero hablar gratuitamente, y a riesgo de caer en confrontación con otras opiniones, y con el mayor de mis respetos a un autor que ha conseguido éxitos que otros muchos sólo pueden soñar, pondré un ejemplo: Gabriel García Márquez. ¿Quién no lo conoce? Premio Nobel de Literatura en 1.982. Jamás he logrado terminar de leer ningún libro suyo. Si no han leído nada de él, inténtenlo con Crónica de una muerte anunciada. Y que cada uno saque sus propias conclusiones.

   Sobre gustos…

 

Posted by Reyber at 13:17:35
Comments

3 Responses to “De difícil lectura”

  1. inegro says:

    ¡¡Secundo el ejemplo!! de García Márquez… y añado a Elías Caneti… He intentado muchas veces terminarme su “ladrillo” llamado Auto de fe, la historia es buena, está bien escrito e hilado ¿por qué diablos soy incapaz de leerme 3 páginas seguidas? Isabel Allende, escritora de culto para mi mujer, apenas soy capaz de sostener un libro suyo en la mano.

    ¿Y los que directamente estafan? Hace años me leí Tuareg de Vázquez Figueroa. Me encantó, me gustó tanto que me compré otro líbro de él y también sobre el desierto, Ébano… En un pasaje maravilloso en el que se describe el desierto, empiezo a tener esa desagradable sensación de “deja vu” que me hace ir a por el anterior libro (Tuareg) de la estantantería… busco y encuentro un pasaje maravilloso en el que se describe el desierto EXACTO al que estaba leyendo, como por coma, palabra por palabra y ¡errata por errata!… Ni qué decir tiene que me sentí tan estafado que cerré ambos libros y no he vuelto a acercarme a una obra de Vázquez Figueroa desde entonces.

    Saludos

  2. Reyber says:

    Es una pena y al tiempo algo desalentador. Y podríamos hablar también de los llamados “negros” que escriben para otros, otro engaño mayúsculo para el lector.

  3. seleucus says:

    Tienes toda la razón del mundo.

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